Después de unos días probando la nueva Olympus EP-1 he llegado a las siguientes conclusiones:
1.- Hace fotos. Ah, y video.
2.- Por lo tanto es una cámara de fotos.
3.- Pero no una cámara de video, aunque graba video.
4.- Lo que he echado en falta es un flash incorporado para no usarlo nunca. Mola que tenga, aunque no vaya usarlo, siempre he pensado que los flashes incorporados son una mierda, pero ya le vale al fabricante.
5.- Yo le pediría al fabricante que ponga en esta cámara un visor como el de las réflex, con su pentaprisma grandote y su espejo. Es una aberración que nos hagan mirar por una pantalla para hacer una foto, eso es de aficionados de cámara compacta, por favor.
6.- Y por favor, que le bajen el precio, la queremos casi regalada, qué se han pensado, que somos unos consumistas los fotógrafos, tenemos hijos que retratar.
7.- Se echa en falta un filtro creativo “HDR extreme”.
8.- Ah, y es mas grande de lo que esperaba, no es tan compacta.
9.- Ah, y es mas pequeña de lo que creía, yo esperaba que tuviese el agarre de una réflex profesional, tipo E3. Estos fabricantes no dan una, a ver cuando escuchan a los consumidores.
10.- ¿He dicho que hace fotos?
11.- Se me olvidaba, por dentro está hecha de plástico, pero que horror. Yo esperaba una carcasa de aleación de adamantium y titadine.
12.- Y por último, decir que me ha parecido demasiado pesada para la cámara que es.