El fotógrafo no es el que debería hacer algo, ya tiene suficiente con jugarse la vida para enseñarnos algo por lo que “nosotros” no hacemos nada.
Debe ser más frustrante para un buen fotógrafo de conflictos pensar que su trabajo no sirve de nada, que pasa desapercibido, que pensar que desde su humilde posición pueda cambiar algo. Él lo intenta, los demás deberíamos actuar.
Por cierto, el corto para mi no es más que moralina. Digno de Hollywood.